La OTAN asume todas las operaciones en Libia

Fuente de la imagen, Reuters
El secretario general de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), Anders Fogh Rasmussen, anunció que la alianza alcanzó un acuerdo para hacerse con todas las operaciones militares sobre Libia "con efecto inmediato".
La OTAN asumirá "todos los aspectos" de la imposición de resolución de Naciones Unidas que decreta una zona de exclusión aérea y "todas las medidas necesarias para proteger a los civiles".
Los rebeldes libios continúan su contraofensiva hacia el oeste, capturando las ciudades que van siendo abandonadas por las tropas leales al coronel Muamar Gadafi.
Este domingo se registraron también los primeros ataques sobre Sirte y Trípoli, los dos feudos del líder libio.
Sirte es la ciudad natal de Gadafi, está a unos 100 kilómetros de Nufaila, que los rebeldes aseguran que ya tomaron. Periodistas extranjeros aseguran que la localidad es un hervidero con numerosos soldados patrullándola.
Horas antes, los sublevados retomaron Ras Lanuf, Brega, Uqayla y Bin Jawa. El sábado había caído Ajdabiya.
Desacuerdos
El plan de la OTAN de hacerse con las operaciones en Libia había sido acordado por los representantes militares de sus 28 estados miembros, pero necesitaba que los embajadores dieran el visto bueno político en una reunión en Bruselas.
En un comunicado que destacó el "importante paso" que supone la decisión, Rasmussen recordó que la alianza ya está presente en las operaciones internacionales libias.
"Ya estamos imponiendo el embargo de armas y la zona de exclusión aérea, y con la decisión de hoy vamos más allá. Actuaremos en estrecha coordinación con nuestros socios internacioanles y en la región para proteger al pueblo de Libia".
Según Rasmussen, la misión de la OTAN es "proteger a los civiles y las áreas pobladas por civiles bajo amenaza de ataque por el régimen de Gadafi".
"La OTAN aplicará todos los aspectos de la resolución de la ONU. Nada más y nada menos", dijo.
El corresponsal de la BBC en Bruselas, Chris Morris, recordó que la misión de proteger civiles es uno de los puntos sensibles del debate sobre cuáles eran exactamente los objetivos legítimos en el terreno.
Los desacuerdos más notables los protagonizaron Francia y Turquía sobre el control político de las operaciones, pero ahora parecen resueltas con la creación de una estructura de comando basada en un alto comité de representantes en el que estarán todos los países que toman parte en la acción, incluidos los árabes.
























